Primer Aviso
El problema: La cartelería de vía pública de Netflix Argentina funciona como una ventana de diálogo directo con sus usuarios, un espacio pensado para entretener y generar conversación. Pero en X (Twitter), esa conversación suele derivar en hate hacia la marca y sus contenidos.
La idea: Convertir el hate en combustible creativo. El cartel amenaza a la comunidad: si el hate no para, Netflix empieza a tirar spoilers de sus series y películas más esperadas. Una movida audaz que transforma la crítica en juego, invita al usuario a "portarse bien" para no arruinarse el próximo estreno, y posiciona a la marca con humor, autoconfianza y cercanía generacional.
La pieza no ignora el hate ni lo combate de forma defensiva sino que lo usa como excusa narrativa. Genera intercambio orgánico en redes (la comunidad reacciona, comparte, teoriza sobre qué spoilers se vienen), y refuerza el rol de Netflix como protagonista de la conversación cultural, no solo como plataforma de contenidos.